19.5.11

Adicción

De siempre se ha dicho que existen dos tipos de escritores: los que escriben para sí mismos y los que escriben para el resto. Yo creo que debería haber un tercer tipo, entre los que me incluyo: Los que escriben porque, simplemente, no tienen otro remedio. Los que tienen facilidad para hacerse adictos a las cosas.

16.5.11

Blow up money fast.


En realidad en esto uno empieza como con todo; desde abajo y sin proponértelo. Tienes 80 € para invertir y un día le dices a tu colega de pillar una plaquica de polen a medias. Teniendo en cuenta lo que te fumas acabas obteniendo unos 180€ netos y le dices a tu colega de pillar una cada uno, que coño, a lo grande, que te quieres comprar la play3. Pero luego la play3 necesita juegos y antes de darte cuenta estáis los dos viviendo en un pisito mientras las placas vienen todos los lunes y los viernes de 5 en 5 y con ocho panes de setas en el armario. Y tio, eso si es vida. Imaginaos que cada pan de setas son 500 € netos de beneficio y cada placa de polen otros 500 si la vendes a precio de mercado a 5 el gramo. Más toda la droga que quieras colega. Os lo juro, eso es vida. Luego es cuando las cosas se tuercen. Uno descubre que el dinero está en la cocaína. Y joder, el dinero es algo que pensabas que no tanto, pero acabas de descubrir que te encanta coño. Y el nuevo Audi A5. Eso sí que te encanta. La primera regla del buen camello es no meterse la sustancia que uno vende, pero claro, las reglas se hicieron para incumplirlas. Y hasta las cejas de coca las 24h del día uno empieza a cometer fallos. A llamar la atención. Y ahí, joder, ahí es cuando viene la mierda.

21.4.11

Virgen Pecadora



Para alguien con 2'5 gr. de Psilocibina en el cuerpo las procesiones son un mundo totalmente increíble. Los brillos de los farolillos están bailando para mí. Y la saeta que canta el trovero me está contando una historia totalmente diferente. Alguien me habla pero no logro entender ni una palabra. Ni siquiera sé quién soy yo. Estoy en viaje completamente. Pérdida repentina de la identidad. No logro establecer lazos con lo que me rodea. Es como un viaje astral, o como estar en una película. Yo no soy una persona. Soy mis percepciones, y mis percepciones perciben mundos deformados por las toxinas azules de las Cutensis. Ni tengo cuerpo ni me interesa tenerlo. Ahora mismo las piedras bailan el son de los tambores de San Juan.

13.4.11

Drug Machine


A veces pienso en el futuro y me deprimo. Me deprimo por todo lo que me voy a perder. En el futuro no habrá prejuicios. En el futuro las drogas se servirán en maquinas expendedoras por la calle. Uno podrá pasear por el parque y pararse ante una maquina y pegarse un pelotazo de endorfinas. En casa tendremos dopamina para inhalar. Tubos repletos de pastillas de serotonina para mascar mientras uno ve una peli de risa tumbado en el sofá del salón de casa. En el futuro los cigarrillos mentolados llevarán alcaloides y con los diez euros de la entrada de la discoteca uno tendrá derecho a una consumición en forma de chupito y a una pastilla de efedrina. Las agencias de viajes organizarán rutas alucinógenas y en los hoteles junto al jabón y a los caramelos de bienvenida en la almohada nos dejarán una dosis de codeína para relajarse en el jacuzzi. A la entrada del cine en 6D habrá puestos para comprar muscarina para disfrutar en todos los sentidos perceptivos de la película. Mescalina para uso recreativo de venta en los bares junto a los condones del baño. Modafinil para estudiar antes del examen del viernes. Glándulas suprarrenales frescas en la carnicería. Oh, oídme, el futuro será maravilloso. Y nos lo vamos a perder. THC líquido en tubitos de plástico. 30 tubitos por caja. De venta en farmacias, sin receta médica.

La droga está muy mal conceptuada socialmente. Pero la droga es...que te voy a decir...la auténtica salud.
-Ramón el Vanidoso

7.4.11

Ysevuelveaesconder

Pero hoy sí, hoy mientras le pego una calada profunda a la "L" y tallo su nombre en el abrechapas del bar, mientras escondo el porro de la vista del camarero, pienso que hoy sí. Hoy duele que flipas. Como un navajazo helado e invisible en las tripas del alma. Como la muerte riéndose en tu cara.

28.3.11

Saleelsolentrelasnubes


El sol me está mordiendo la nuca con la fuerza de una jauría de mastines hambrientos. Llevo un buen rato sudando y he acumulado unas cuantas latas de cerveza vacías. Abro otra con un chasquido y vuelvo a donde está el grupo. La gran mayoría están llorando por el suelo de risa. Los monguis nos han sentado de puta madre. Me gustaría ir a la playa a terminar de disfrutar el pelotazo bajo el sol de las cuatro de la tarde mientras me meto poco a poco al agua helada con los brazos extendidos hacia el cielo. Pero no creo que coger el coche borracho y hasta arriba de psylocibes sea una opción correcta. Así que simplemente me tiro al suelo y miro al sol extendiendo los brazos mientras noto como las hormigas del campo me trepan por encima y rio a carcajadas por una extraña sensación de calor en el pecho que no logro focalizar mientras a mi derecha cuatro tíos borrachos destrozan a gritos a Camarón mientras se ríen a carcajadas al cantar “Volando voy”. Y pienso para mis adentros mi propia versión: “Tan enamorao de la vida que a veces duele”. Pero hoy no. Hoy no duele.